14 may 2011

el día está feo (y no porque esté nublado)

tengo ganas de salir a fumar. cuando salgo a fumar a mi balcón, la vida parece menos pesada. hace ya casi 6 años que acostumbro asomarme a fumar para olvidar. o para calmarme, o para mirar la calle. lo curioso es que cuando salgo sola, es cuando menos me aplasta la soledad (y suelo escaparme de ella por todos los medios posibles). a veces me parece oír una voz en el viento (siempre hay viento, siempre bienvenido), un murmullo ininteligible, pero familiar. y la gente que pasa por la calle a mis pies parece no verme, quizás me confundo con el cuadro. la verdad, es que el mejor antídoto para un día como hoy, es salir a fumar al balcón. pero puta que hace frío. y esto no tiene absolutamente ningún sentido para nadie más que para mí.

1 comentario:

  1. yo salía a fumar a mi patio a las 3 o 4 de la mañana, estudiando para los repetes. Los cigarros más sufridos de mi corta adicción.

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un extraño