son las 5:27 de la tarde y quedan 3 minutos para irme sin culpa. mi escritorio está lleno de carpetas, llenas de historias oscuras y fotos en blanco y negro. no tengo alfombra, ni diplomas enmarcados. sólo un cuadro que me regaló mi mamá hace 10 años adorna la pared desnuda (pelá). tengo que llevar la ropa a lavar y comprar comida en el supermercado porque no creo que sobreviva con un yoghurt, un cebollín, y restos de gin y martini (¿o sí?). digamos que no es tan emocionante el panorama que me espera hoy. en fin. qué bueno que son las 5:30 y me puedo ir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
un extraño