24 mar 2014

improbable lector:

A veces tiramos palabras al aire con la esperanza de que alguien las tome y las lea en el mismo orden con que fueron disparadas. Igual que las canciones, sólo se comparten si evocan las mismas cosas. En caso contrario, no es más que mirar hacia un mismo lado, fijando la vista en cosas distintas, quizás en nada en particular. A veces me dan ganas de saber quién lee mis palabras en el mismo orden que yo, si habrá alguien que escuche mi voz diciéndolas (no sicópatamente, obvio). La mayor parte del tiempo creo que es mejor no saber, porque igual es más bonito. A veces incluso me cuestiono si todo eso pasa, porque igual puede ser que sólo se trate de una quimera adolescente, una hueá que hace la soledad más digerible. Pero no creo, o sea, espero que no, porque estoy convencida de que las hueás más bacanes (como la música y las letras) sólo tienen sentido real si alguien comparte eso que provocan.  Y quien diga lo contrario es un amargado y no debería leer este blog jamás.

2 comentarios:

  1. Da gusto hablar así con la gente, es lo más parecido a cantar en un coro improvisado. También es bueno tirar silencios al aire, cuando son compartidos como otra forma de hablar. Cosas así.

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  2. Algunos todavía te leemos, aunque creo que no en el mismo orden y esa es la gracia de seguir leyéndote.

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un extraño