El día empezó mal porque desayuné yoghurt con cereales, y odio las cosas dulces. No mejoró cuando la micro no me vio y tuve que caminar harto pa' tomar otra. Empeoró un poco más cuando un imbécil (hoy es imbécil, el resto del tiempo es mi amigo) hizo un estúpido comentario sobre mi chaleco. (Tipo 10 de la mañana, breve lapsus de felicidad). Después estudio fome y sueño y no sé, en fin, un montón de sucesos poco afortunados y decididamente frustrantes. Rescato un par de horas en la tarde que estuvieron entretenidas y un paseo poco casual que me sacó una sonrisa. Y bueno, después de eso, amarga.
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un extraño