de escribir estupideces, y arrepentirse, y sonreír. a esta hora hay tanta gente haciendo tanta weá... en realidad a toda hora, pero ahora (chucha la weá redundante) se nota más. en la quietud de la noche siempre hay más espacio (y silencio) para pensar en todas esas cosas que durante el día permanecen escondidas en un rinconcito. por eso se llora más en la noche. por eso se quiere más en la noche. se echa más de menos y todo parece más cerca. es como si durante el día vistiéramos una capita que nos protege de hartas cosas, y durante la noche desapareciera. así quedamos vulnerables y frágiles ante nosotros mismos y nos decepcionamos y sentimos repulsión (a veces). otras veces se siente como un calorcito en la guata de "todo bien" y se puede dormir tranquilamente hacia un costado. y aquí se acaba esto, justo en este punto.
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un extraño