5 abr 2010

uhm...

a veces me paso tardes y noches enteras pensando qué escribir (nunca mañanas). otras veces es como si mi mente fuese a explotar de tanta hueá archivada. ahí es cuando se necesita escribir. ahí es cuando uno escribe cosas que después relee pensando "me quedó bacán". parece que me pasa menos de lo que quisiera, ciertamente menos que cuando era más chica. antes no escribía nunca en el computador, era absolutamente imposible que considerara el tosco y feo sonar de las teclas como algo remotamente parecido al rasgar del lápiz sobre el papel. ese sonido maravilloso que tantas veces es mejor compañía que la música, la tele con volumen bajo, la gente y sus divagaciones. en ese tiempo (cuando escribía con lápiz y papel) hacía cosas que encontraba relindas después. como que las leía y me entretenía, me maravillaba ante la ocasional chispita que iluminaba mi mente. ahora parece que no las encuentro tan bacanes. siempre encuentro una palabra mal puesta, una frase que no suena rica dentro de mi cabeza. (entre paréntesis, ése es mi criterio de lo bueno: las palabras, igual que las canciones, son maravillosas cuando son ricas; no sé como explicarlo... suavecitas, dóciles, quizás un poco mágicas. ¿quién sabe?) en fin. quizás la razón de que ahora no las encuentre perfectas es que busco la perfección. antes no buscaba nada, y simepre me encontraba con cosas sorprendentes y bonitas en mi cabeza. quizás necesito un poco de esa ingenuidad tan típica del adolescente que se queja mucho pero sufre poco. no sé qué título ponerle a esto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

un extraño